Palmera Azul (Bismarckia Nobilis)

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La Palmera Azul es una especie espectacular y muy exclusiva, reconocida por sus impresionantes hojas de color azul plateado. Aporta un contraste único y gran valor ornamental al jardín.

  • Espectacular follaje azul plateado
  • Una de las palmeras más llamativas
  • Gran valor ornamental y paisajístico
  • Ideal como ejemplar protagonista del jardín
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La Palmera Azul (Bismarckia Nobilis)

La Palmera Azul de Bismarckia es una planta originaria del oeste de Madagascar, África, de zonas áridas, como puede ser ciertas partes del Mediterráneo. También están presentes en climas subtropicales áridos y tropicales. Se trata de un árbol de hoja perenne que no tiene mayores complicaciones pues exige un nivel de mantenimiento medio.

La Palmera Azul requiere cierto espacio dado que en la edad adulta alcanza un ancho estimado de 3 metros y una altura de más de 12 metros. Una vez ubicada, durará mucho tiempo pues la longevidad está estimada entre 30 y 100 años. Las hojas de la Bismarckia nobilis tienen una forma de abanico grande y elegante, que se despliega desde un pecíolo central.

Resulta excelente como ejemplar solitario. Buena para decorar patios y terrazas en su estado juvenil. En interiores muy iluminados también se la puede plantar, pero no es tan habitual. Los indígenas usan sus troncos y hojas para construir habitáculos.

Cuidados

La planta es tolerante a diferentes situaciones hostiles, como pueden ser los vientos, las heladas suaves y altos niveles de salinidad. Si hablamos del suelo, lo mejor es un terreno con pH neutro y buen drenaje. Además, es ideal que contenga humedad y que tenga una textura arenosa, arcillosa o franca.

Necesita permanecer expuesta al sol o bien en condiciones de semi sombra. El riego debe ser regular aunque moderado pues la idea es no inundar al árbol. Durante los meses más cálidos se recomienda incrementar el riego.

Una poda de mantenimiento ayudará a eliminar ramas enfermas y por eso es necesario recortar la planta al menos cada dos años, tanto en la zona de la copa como en el tronco. Es fundamental que el suelo tenga un buen drenaje para evitar el encharcamiento, ya que las raíces pueden pudrirse.

 

 

¿Puedo cultivar los árboles y plantas que vendéis en maceta?
Sí. La mayoría de los árboles tropicales, frutales exóticos, cítricos y plantas que ofrecemos pueden cultivarse en maceta durante muchos años, siempre que dispongan de un recipiente adecuado, un sustrato de calidad y los cuidados necesarios. El cultivo en maceta es una excelente opción para terrazas, patios, jardines pequeños o zonas donde las temperaturas invernales requieren una mayor protección de las plantas. Es importante utilizar macetas con buen drenaje, realizar trasplantes progresivos conforme la planta crezca y aportar riegos y fertilización adecuados. Especies como mango, aguacate, pitaya, litchi, guayaba, cítricos y muchas otras pueden desarrollarse satisfactoriamente en maceta con un mantenimiento correcto.
La mejor época para plantar árboles tropicales y frutales exóticos suele ser la primavera y el comienzo del otoño, cuando las temperaturas son suaves y favorecen el desarrollo de las raíces. No obstante, en muchas zonas de España con clima templado, como la Costa del Sol, Canarias o determinadas áreas del litoral mediterráneo, es posible realizar trasplantes durante gran parte del año, incluso hasta noviembre, siempre que no existan riesgos de heladas y se mantenga un riego adecuado. En cambio, en las zonas del interior donde los veranos son especialmente calurosos, se recomienda evitar los meses de julio y agosto, ya que las altas temperaturas pueden dificultar el enraizamiento y aumentar el estrés de la planta.
La mayoría de los árboles tropicales, cítricos y frutales exóticos prefieren una tierra fértil, rica en materia orgánica y, sobre todo, con un excelente drenaje. Es fundamental evitar los suelos que retienen agua durante largos periodos, ya que el exceso de humedad puede provocar problemas en las raíces y dificultar el desarrollo de la planta. Lo ideal es utilizar una mezcla suelta y aireada, enriquecida con compost, materia vegetal descompuesta o estiércol bien fermentado. Además, la incorporación de materiales drenantes como perlita, arena gruesa o fibra de coco ayuda a mejorar la estructura del suelo. Un terreno profundo, fértil, bien drenado y con abundante materia orgánica favorecerá un crecimiento vigoroso, una mejor floración y una mayor producción de fruta.
La mayoría de los árboles tropicales, cítricos y frutales exóticos agradecen un abonado regular durante las épocas de mayor crecimiento, especialmente desde la primavera hasta principios del otoño. Como norma general, recomendamos aportar materia orgánica como compost o estiércol bien descompuesto una o dos veces al año y complementar con un fertilizante equilibrado rico en nitrógeno, fósforo y potasio. Durante la fase de crecimiento se favorece el desarrollo de ramas y hojas, mientras que en floración y fructificación es recomendable aumentar el aporte de potasio. En invierno, cuando el crecimiento se ralentiza, las necesidades de abonado suelen ser menores. Un abonado equilibrado ayudará a obtener árboles más vigorosos, sanos y productivos.
Entre las variedades de aguacate más recomendadas para cultivar en España destacan Hass, Fuerte y ettinger, ya que son algunas de las más plantadas por su productividad, adaptación al clima, calidad del fruto y buen comportamiento en cultivo. La elección dependerá de las condiciones de cada zona y de las preferencias de cosecha, pero todas ellas ofrecen excelentes resultados tanto en huertos particulares como en explotaciones agrícolas. Además, disponemos de aguacates clonales, una opción cada vez más valorada por los cultivadores debido a su mayor uniformidad, vigor y capacidad de adaptación. Los patrones clonales suelen favorecer un mejor desarrollo radicular y una mayor homogeneidad de la plantación, lo que puede traducirse en árboles más equilibrados y productivos a largo plazo.
España ofrece unas condiciones excelentes para el cultivo del mango, especialmente en las zonas de clima suave del litoral mediterráneo y la Costa del Sol. Algunas de las variedades de mango que mejor se adaptan a estas condiciones son Osteen, Alphonso, Ataulfo, Maya, Nam Dok May y Keitt, apreciadas por su productividad, calidad de fruto y buena adaptación al clima español. La elección de la mejor variedad dependerá de factores como la ubicación, las temperaturas invernales, el espacio disponible y las preferencias de sabor de cada cultivador. En general, estas variedades destacan por ofrecer cosechas de calidad y excelentes resultados tanto en jardines particulares como en pequeñas explotaciones agrícolas.

No. En la mayoría de los casos, un solo aguacate o mango injertado puede producir frutos correctamente cuando recibe los cuidados adecuados, como riego, abonado y una buena exposición al sol. Sin embargo, aunque no sea imprescindible para obtener cosecha, sí es recomendable cultivar más de una variedad cuando se dispone de espacio suficiente. La presencia de distintas variedades puede favorecer la polinización y contribuir a mejorar la producción y la regularidad de las cosechas. En el caso de los aguacates, es habitual combinar variedades de floración tipo A y tipo B para aumentar el rendimiento. Por ello, aunque un único árbol puede producir fruta, plantar varios ejemplares suele ofrecer mejores resultados a largo plazo.

Aunque la elección depende de los gustos de cada persona, las variedades de mango más apreciadas por su sabor son Alphonso, Ataulfo y Nam Doc Mai. Estos mangos destacan por su pulpa extremadamente dulce, aromática y prácticamente sin fibra, lo que proporciona una textura muy agradable al comerlos. El mango Alphonso es famoso por su intenso aroma y sabor tropical, siendo considerado por muchos como uno de los mejores mangos del mundo. El Ataulfo destaca por su gran dulzor, textura cremosa y baja cantidad de fibra. Por su parte, el Nam Dok May es muy valorado por su excelente equilibrio entre dulzor y aroma, además de producir frutos de gran calidad. Estas variedades son una magnífica opción para quienes buscan mangos de sabor excepcional.
Sí. Todos nuestros cítricos están injertados, lo que permite conservar las características de la variedad y acelerar la entrada en producción respecto a los árboles obtenidos de semilla. Gracias al injerto, los árboles suelen desarrollarse con mayor uniformidad y comenzar a producir frutos en menos tiempo. Además, aunque muchas de nuestras variedades son cítricos exóticos o poco comunes, siguen siendo árboles fuertes, resistentes y fáciles de cultivar en comparación con otras especies tropicales. Con unos cuidados básicos, una buena exposición al sol y un riego adecuado, pueden crecer con vigor y ofrecer cosechas de calidad durante muchos años. Por ello, los cítricos injertados son una excelente opción tanto para aficionados como para coleccionistas.
La pitaya es una planta de fácil cultivo que necesita abundante luz solar, un suelo o sustrato con excelente drenaje, riegos moderados y una estructura de soporte para desarrollarse correctamente. También es recomendable realizar aportes periódicos de fertilizante para favorecer el crecimiento, la floración y la producción de frutos. A la hora de elegir una variedad, nuestra recomendación son las pitayas autopolinizantes, ya que no necesitan otra variedad para producir fruta ni requieren polinización manual. Entre las más recomendables destacan variedades asiáticas como Jindu N.1 o Vietnam White, conocidas por su excelente sabor, buena producción y facilidad de cultivo. Por ello, son una magnífica opción para huertos y jardines particulares.
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